jueves, 11 de octubre de 2012

Y solo es cuestión de empezar.

Es una situación nueva para mí, así que supongo que es normal que al día siguiente no fuera necesario que sonara el despertador. Me levanté media hora antes de que lo hiciera, me puse delante del espejo pensando en como iba a ir vestida y practicando las frases. después de un rato se levantó Aitana, ya que yo no soy una persona precisamente silenciosa. La noche anterior llegué a casa super emocionada para contarle que iba a tener mi primer ensayo y empezamos a dar saltitos como hicimos cuando nos conocimos.
-Buenos días-Dijo mientras se dirigía a la cocina.-¿Café?
-Sí, porfa. Es increible, Sophie y yo coincidimos en todo.-Dije pasando las páginas del guión.
-¿En serio?-Dijo alargando para leer algo de lo que ponía.
-Sí, fijate. Escucha The Beatles, Queen, prefiere quedarse en casa a salir de fiesta, le gusta leer...
-Jobar, parece que seas tu.-Dijo Aitana entre risas.
-Podemos decir que es la historia de mi vida.-Dije sacudiendo me el pelo con la mano izquierda.
-Boba.-Dijo y empezamos a reirnos como dos posesas.
Era miércoles y Aitana tenía clase, pero como habíamos madrugado y no entraba hasta las doce se vino conmigo al local de ensayo. Al entrar en el coche el movil de Aitana empezó a sonar.
-Es Jay. Cuanto tiempo.-Dijo mientras buscaba el movil.-¡Hey Jay!...¿Cómo estás?... ¡Eso es genial!-Tapó el microfono y dijo:-¡Cree que Nate le va a dar a el anillo!-Volvió a hablar con Jenn, aunque más bien a gritar.-Dios, increible...Y ¿sabes? Cris ha conseguido un papel... Que sí, que sí... Sí, y mañana tiene una entrevista...
-Y estoy acojonada.-Dije entre risas alzando el tono de la voz para que me oyera.
-Ya la oyes... Y hoy tiene la lectura sí... Bueno, cielo, cuelgo que ya hemos llegado. Te llamamos durante el descanso.
-Por skype, dile que este atenta porfis.
-¿La oiste? Pues perfecto cielo. Besitos, Jenn.
Bajamos del coche. Nos dirigimos a la puerta, donde estaba ya Josh. Le dió un beso a Aitana que le devolvió una mirada que me señalaba.
-No os preocupéis, ya os veía antes, ¿ recordáis?
-Vale.-Dijo Josh, que se conformó con pasarle el brazo a Aitana por la cintura.
Pasamos a una sala en la que no había estado antes, era un plató. Era según el guión la perfecta reproducción del piso de Mike y Sophie. Aitana se sentó en la silla que Josh le indicó, ya que Pullman era consciente de que iba a venir con nosotros. Josh me dice que me tengo que sentar en el sofá granate del centro de la sala. El fue tras la puerta de entrada. En ese momento Pullman nos dio las indicaciones de la escena.
No es muy complicada, la verdad.
Se supone que yo estoy leyendo un libro, cuando Mike llama a la puerta, viene con los ojos hinchados, o eso se supone que yo he de imaginar, entra en colerizado y he de sujetarle para que no se caiga. Es una situación rara. Se sienta en el sofa y me cuenta que su exnovia, cuyo nombre no menciona, le acaba de dejar y blablabla. Y como una buena forma de empezar la película es con una conversación de clara atracción sentimental que intenta esconderlo todo.
No entendía muy bien la trama, pero cuando empecé a leer más detenidamente, descubrí que, según el guión, Mike y Sophie son mejores amigos desde la infancia. Sophie es la típica chica quieta, cayada y resevada, mientras que Mike habla con todo el mundo, es atractivo, y lo sabe, tiene una lista larga de pretendientes a sus espaldas, etc. Pero ellos tienen algo en común, desde muy jovenes, han estado secretamente enamorado el uno del otro.
Una historia muy tópica lo sé, me siento haciendo peliculas de ese tipo. Salvo en "La historia de Sophie y Mike". Se hizo más difícil. Ya no solo era convencer de que todo eso era real. Era sobre todas las cosas, que era mi mejor amigo, que tenía que besarle, y que mi mejor amiga, quien estaba saliendo con él, estaba delante la mayor parte de los días.

martes, 2 de octubre de 2012

This One.

Josh esperó a que me calmara, lo cual llevó más tiempo del que a ambos nos habría gustado. Me quedé acurrucada en el sofá mientras daba pequeños sorbos al café mientras miraba a la nada. Solo se me ocurrió decir:
-Cuéntame algo,-Dije en apenas un susurro.-necesito distraerme.
-¿Algo cómo qué?-Dice sin apartar la mirada ni un momento de mi taza.
-No lo sé, quizás sobre la entrevista, no sé qué hacer, decir o ponerme. Y sabes que soy de las que suelen salir de compras cuando están mal, pero quizás mañana.
-Hummm... De mañana nada, además te tengo preparada otra sorpresa.-Decía mientras me pasaba la mano por la barbilla.
-Yo no quiero más sorpresas, no quiero ni sorpresas, ni chicos, ni gente nueva en una temporada.-Dije dejando la taza sobre la mesa.
-Pues has escogido una mala época, y no la persona idónea para estar de bajón.-Dijo ofreciéndome la mano para levantarme del sofá.-Hoy nos vamos de compras.
-Pero Josh, que no.-Dije aunque me levanté del sofá y me fui a mi habitación a vestirme.
Una vez dentro de mi habitación abrí la puerta del armario y me obligué a mi misma a salir a la calle con algo más que no fueran unos simples vaqueros y una sudadera. Me decante por una camisa azul pastel, unos pantalones blancos plisados de cintura alta y unos zapados de tacón. Me puse unos pendientes que compré meses antes en un rastrillo en Carpintería y el reloj que Aitana me había regalado mi ultimo cumpleaños. Salgo de la habitación dejando la cama sin hacer, era uno de esos días en los que no importaban ese tipo de cosas. Salí de casa y justo antes de hacerlo acaricié a Jude, cogí la gabardina del perchero y las llaves. Después cerré la puerta y bajé las escaleras. Antes de llegar abajo de las escaleras puse la mano en el hombro de Josh, no sé si para hacerle una señal o para intentar afrontar la situación siendo consciente de que el estaba allí, habían pasado apenas diez, quince minutos a lo sumo desde nuestra discusión y Jace ya tenía el coche lleno de cajas. Cuando me miró, bajé rápidamente la mirada hacia la mano derecha, con la que llevaba sujeto el bolso. Desde luego no estaba preparada para esa situación. Salimos a la calle y nos subimos en el coche.
-Bueno, la profesora de tu hermana me llamó esta mañana para comentarme lo de la visita y tal, así que nos vamos al estudio.
-Vale, bueno, supongo que es una buena forma de distraerme.
-El plan fue trazado antes de...-Se quedó en silencio.-En fin antes de lo de esta mañana...
-Antes de que cortara con Jace puedes decirlo.
-No sabía como ibas a tomarte lo.-Dijo Josh mientras arrancaba el coche.
-No te preocupes. Lo que sí que te agradecería que no le digeras nada ni a Aitana ni a mi hermana. Por favor.-Dije poniendo mi mano sobre la palanca de cambios, una especie de señal que teníamos ambos.
Un modo de decirnos que confiamos en el otro, pero solo es posible en un coche. Josh me miró, tragó saliva y dijo:
-De acuerdo, pero sabes que antes o después se enterarán, ¿verdad?
-Lo sé, pero prefiero decirse lo yo, además Irene se irá pronto y me ahorrará ese momento.
-De acuerdo.
-Gracias.-Dije haciendo una mueca que se podría decir, se parecía a una sonrisa.
El resto del viaje se centró en canturrear las canciones que sonaban a través de la radio, comentar el tiempo o chismorrear un poco sobre algún cantante o actor, hay cosas que nunca podré evitar. Llegamos al final al estudio, el bus de mi hermana ya estaba allí. Nos bajamos del coche y Josh les dio las indicaciones oportunas para llegar de un sitio a otro o que tenían que hacer en caso de perderse. Obviamente, me vi obligada a hacer de traductora. Era raro hablar tanto tiempo en Español, si tenemos en cuenta que lo poco que lo hablaba últimamente era con Aitana y siempre acabábamos hablando en Inglés, o bien porque aparecía Josh o bien porque estábamos en la calle y nos parecía una falta de respeto. Entramos en el estudio y todos comenzaron a hablar y comentar sobre lo grande que era, las películas que se habrían echo allí o los actores que habrían pisado ese suelo. Era gracioso escucharles hablar de eso, a pesar de que apenas hace unos minutos era yo la que lo estaba haciendo.
-Bueno chicos, ahora si queréis podéis sacaros fotos en algun decorado, y por esa puerta de allí hay un pasillo con fotos de actores.-Dijo Josh. Yo me detuve en seco ante la idea de lo que podría pasar si se metían en el sitio que no debían, al fin y al cabo, todos eran españoles y va en lo genes.
Josh y yo nos fuimos hacia la maquina de café cuando vimos a Phillip con unos sobres muy anchos dirigiéndose hacia nosotros con cara de sorpresa.
-Hombre chicos, ¿que tal?
-Aquí andamos,-Dijo Josh.-Espero que no te importen las visitas.
-No os preocupéis chicos. Bueno,-Dijo poniéndome la mano en el hombro.-Os quiero ver mañana aquí a las siete. Tenemos el primer ensayo. Aquí tenéis el guión, mañana os veo.