viernes, 31 de agosto de 2012

Un agradable cambio.

Me despierto al ritmo de YMCA, sí, una forma de ponerse las pilas. Salgo de la habitación con la camiseta de los Lakers, estuve a punto de cambiarme, por Josh y tal, pero no había problema con el. Me fui a la cocina y me acerqué a la cafetera. Pasé por la habitación de Aitana:
-Tortolitos, arriba. Que la española tiene hoy clase.-Dije mientras tocaba en la puerta.
-Ahora salgo..-Escuche la voz de Aitana en la almohada.
-Yo salgo ya, cariño.-y escuche el sonido de un beso.
Yo ya estaba poniendo la mesa y haciendo los zumos cuando Josh llegó a la cocina, que pachorra mañanera llevaba encima.
-Josh, ¿sabes de algún casting? Es que he perdido muchas oportunidades ultimamente...
-Sí, me han comentado de una película y estoy pendiente de la firma del contrato.
-No para ti, memo,-Dije dandole suavemente en la frente.-para mí, llevo aquí ya tiempo y no consigo nada.. Además con el trabajo en el restau...
No pude acabar la frase, pués el teléfono empezó a sonar.
-¿Sí?... Sí, Al, soy yo, dime...¿QUÉ? Pero, ¿por qué?... No lo entiendo.. Vale, ya nos veremos, supongo... Sí, lo sé, te sabe mal bla, bla, bla. Adiós Al.
-¿Qué ha pasado?-Dijo Aitana mientras se estiraba.
-Pues lo que nos suponiamos, me ha hechado.. Dice que no es normal que me lleve tan mal con las chicas. La escusa más rara del mundo... Ah! y me ha dicho que está harto de que me quede tanto en el bar haciendo extras..
-Qué asco de tío. Bueno, así mejor, te veré más, antes casi no estabas en casa.
-Eso es verdad, pero tengo que buscar algo, ya sabes que no quiero que corras tu con los gastos.
-Vale, pero intenta estar cuando llegue yo.-Dijo Aitana entre las risas de Josh.-¿Qué pasa, cariño?
-Parecéis un matrimonio... Pero un matrimonio con problemas de comunicación.-Dijo estallando en una carcajada.
-Bueno, voy a vestirme para ir yendo a clase. No me apetece llegar tarde mi primer día de trabajo.-Dijo Aitana dando el ultimo sorbo a su café.
-Vale.-Dijimos Josh y yo al unisono.
-Josh, entonces ¿sabes de algo?
-Sí, he tenido una idea. Te vas a venir conmigo.
-¿Ahora?¿Dónde?
-Sí, y confía en mí, ya sabes que no te voy a hacer nada malo.-Dijo poniendo las manos en forma de garra. Lo cuál provocó que me riera.
-Bueno chicos, pasaros lo bien.-Dijo Aitana dando un beso a Josh y otro a mí.-Nos vemos a la hora de la comida.-Dijo mientras salía por la puerta.
Cuando Josh y yo terminamos de limpiar la cocina, me preparé. Me vestí y me maquillé, cuando vas con Josh por la calle raro es el día que no ves un paparazzi a tu alrededor. Nos subímos en su moto y recorrimos la ciudad hasta llegar a los estudios de Universal.
-Pasa.-Dijo Josh abriendo la puerta del estudio.
-Gracias. Wow. Josh, ¿por qué me traes a estos sitios?
-Vas a hacer de mi compañera de piso.
-Ya, así, porque tu lo digas.-Dije con tono sarcástico.
-En realidad, sí, yo tengo que escoger a la actriz, y tu eres la actriz con la que mejor me llevo. Eres al fin y al cabo, mi mejor amiga. Y será divertido. Quizás así me ayudes a convencer a Aitana para que se venga a algun set.
-Jo, pero yo soy actriz de a poquitos, solo he echo de extra en alguna peli. Y casi ni se me ve. ¿Cómo me van a coger de la noche a la mañana para un papel co-protagonista?
-Pués porque si no, no tendrán la química que quieren entre el prota y la prota. Además es el salto que querías.
-Vale, lo intentaré pero no te prometo nada...
-Gracias.-Dijo abrazándome.
Entonces llegamos a una sala con una mesa y unas sillas alrededor. Parecían dispuestas para una reunión importante. Entró en la sala una chica de pocos años más que yo.
-El señor Pullman llegará enseguida, hasta entonces, ¿desean algo para beber?
-Dos botellas de agua,-Respondió Josh.-gracias.
La chica abandonó la sala. Y justo en ese momento entro en la sala un señor, de unos cuarenta y tantos, con un lijero parecido a Ringo Starr, al menos en la forma de vestir, fulares y chalecos, desde luego como a Starr a ninguno.
-¡Hombre, Josh!¿Qué pasa muchacho?-Dijo mientras le golpeaba efusivamente en la espalda.
-Phillip, le presento a Cristina.-Dijo mientras me señalaba.-Ella es la apropiada para interpretar a Sophie.
-Buenos días, encantada.-Dije acercándole la mano.
-Vaya, sí que corresponde con el perfil de Sophie. ¿Donde la has encontrado?
-Es mi mejor amiga, Phillip. Así que, por la química, no te preocupes.
-Vaya, y dime, Cristina,-Dijo dandonos permiso para sentarnos.-¿Qué experiencia tienes en el sector?
-Pués esa es la cuestión, no me veo preparada para ello. Apenas no tengo experiencia...
-Que dirás, siempre que tengo que repasar un guión, lo hago con ella. Es la que mejor lo hace, de verdad.
-Vaya, Josh, gracias.
-Es la verdad, y deberías saberlo.
-Te comportas como Sophie.-Intervino Pullman.-Tienes mucha inseguridad, y no deberías, Josh habla así de poca gente.
-Vaya, gracias. Creo.
-Bueno, ven mañana y te haremos una prueba, pero, simplemente, a modo de formalidad, tu eres Sophie, no hay duda.
-Muchisimas gracias, Phil, te prometo que no te defraudara.
-Estoy seguro de ello. Hasta mañana, chicos.
Después, Josh y yo salimos del edificio. No podía creer lo que estaba pasando. Solo pude reaccionar de una forma:
-¡Dios!¿Te he dicho alguna vez que te quiero?-Dije mientras abrazaba a Josh.-Con esto tengo sonrisa para dos meses.
-Afortunado el que la vea. Y sabes que yo estoy para estas cosas, pero me pareció mal que no me lo pidieras antes. Deberías confiar más en mí.
-Josh, sabes perfectamente que confío en tí como el que más, sabes cosas que solo sabe Aitana. Pero ya sabes lo mucho que me cuesta pedir ayuda a la gente. No me gusta, siento que si lo hago, estaré demostrando al mundo que realmente no soy capaz de hacer nada. Pero gracias, de verdad, por todo.-Dije volviendo a abrazarle.
Josh me devolvió el abrazo. El sabia que era ese orgullo el que muchas veces me impedía actuar en determinadas ocasiones, o el que me hacía actuar como no debía, y sin embargo, seguía ahí, a mí lado. Como Aitana.
Volvimos a casa y Aitana ya estaba allí, ya tenía la comida hecha, lo cual era raro, por que casi siempre llegaba con prisas y no tenía tiempo para cocinar. Pero eso era cuando dedicaba todo su tiempo a la búsqueda de trabajo o de la edición de su libro.
-Huele muy bien, ¿qué estas haciendo?
-Lasaña.-Dijo Aitana orgullosa, mientras sacaba la bandeja del horno.
-Bueno chicas, os dejo que os tengo preparada una sorpresa.-Dijo cogiendo su cazadora de la mesa de la cocina.-Luego os llamo y hablamos.
-Más sorpresas, no, Josh. O al menos no de las de esta mañana.
-¿Qué ha pasado?-Dijo Aitana torciendo el labio hacia la izquierda, como hace siempre que quiere saber algo.
-Ahora te cuento. Adiós Josh.
-Adiós chicas.
-Adiós cariño.
Empezamos a comer y yo empecé a contarle a Aitana todo lo que había pasado esta mañana. La cabezonería de Josh y la insistencia de Pullman en que yo era Sophie. Al acabar todo el relato, Aitana se limitó a decir:
-Acéptalo.
-¿Qué?
-Sí, acéptalo. Josh llevaba un tiempo pensándolo y solo estaba esperando a que tu le pidieras ayuda.
-Mañana tengo una prueba, iré. Josh me dijo que me acompañará, si el no va, me va a dar un ataque.
Dimos por zanjada la conversación y comenzamos a recoger la cocina. Cuando habíamos terminado, Josh llamo a Aitana para decirle que bajáramos que nos estaba esperando. Nos vestimos y empezamos a bajar las escaleras. En el segundo tramo de escaleras, nos topamos con alguien a quien yo ya conocía, el chico del restaurante.
-Vaya, hola, ¿vives aquí?-Me dijo mientras sonreía y dejaba ver unos blanquísimos dientes.-No me llamaste, y no te he visto en la cafetería.
-Sí, y ya he visto que tu novia también.-Dijo intentando ser todo agradable que podía en ese momento.-No tuve tiempo, pero bueno, ya no hace falta, ¿no? Quiero decir somos vecinos.
-¿Mi novia? No tengo novia la verdad. ¿Lo dices por Eleanor? Es mi hermana pequeña, se empeñó en que viniera aquí, pero es una larga historia.
-Ah, vaya. Lo siento, quiero decir, por la confusión.-Farfullé, aunque la mitad de la frase ni siquiera se oyó...
-Bueno, en ese caso,¿tienes algo que hacer esta tarde? Así daré el asunto por zanjado y podré conocer mejor a un de mis vecinas. Si puedes, claro.
-Esta tarde no puedo. Pero... mañana, mañana estoy libre.
-Perfecto, te paso a recoger a las cinco.
-Te esperaré.
Continuamos bajando y cuando Aitana vio que ya no nos oía, preguntó:
-¿Quién era ese?
-Pues.. la verdad, no sé como se llama.-Dije entre risas.
-Bueno, pués vas a tener una cita con el perfecto desconocido. Hasta suena a pelicula.-Dijo entre risas.
-Películas las que te montas tu.
Y al fin llegamos al portal, preparadas para la sorpresa de Josh.
-Chicas, os presento a Jude.-Dijo mientras dejaba una cría de pastor alemán en el suelo.
-¿Para nosotras?-Dijimos Aitana y yo a coro.
-Así es, ¿qué os parece?
-La cosita más adorable del mundo.
-Bueno, pensé que una futura estrella, necesitaría un buen complemento.-Dijo mientras me guiñaba un ojo.
-Pero suelen ser... Chiguaguas o caniches, pero no un pastor alemán.-Puntualizo Aitana
-Que puntillosa eres, chica.-Dijo Josh mientras le besaba.
Por aquel entonces, no era consciente de que no en mucho tiempo, alguien me besaría a mí tambien. Desde luego,  un día de cambios. Pero, cambios para mejor. Desde luego.


martes, 28 de agosto de 2012

De las de siempre. Aquí.

Deep in the meadow 
under the willow 
A bed of grass 
a soft green pillow 
Lay down your head 
and close your eyes 
and when they open 
the sun will rise 
Here it's safe 
and here it's warm 

Desde que leyera por primera vez Los Juegos Del Hambre, no conseguía dormirme si no era con la canción de Sting en mi oídos. Me recoste en la cama y mandé el ultimo WA del día a mi hermana. Sé perfectamente que suena raro, ella los leía con ocho horas de diferencia. Ellas los leía a las siete de la mañana cuando pronto o a las ocho de la mañana, cuando ya estaba en el bus camino del insti. Bajé el volumen de la música y me dormí. Esa fue una noche rápida y placentera, de las que hacía tiempo que no tenía.
La luz de la mañana me sacudió en la cara. La luz, y la imagen del reloj marcando las 10 y media de la mañana ¡IMPOSIBLE! Tenía solo media hora para vestirme, desayunare y atravesar la ciudad en coche para ir a recoger a Aitana, mi compañera de piso, que tambien era española. No lo pensé, vaqueros, sudadera, converse y las llaves, y una coleta, tenía el pelo fatal... Por el camino recibí un mensaje: "Cris, llego 15 min tarde, he pinchado una rueda".
No estaba mal, al menos, podria beber un café en el starbucks de la estación. Llegué a la estación y entré en el Starbucks, café bombón. Conecte mis cascos y me perdí en la voz de Kurt Cobain, como odiaba mi madre que les escuchara... Aproveché para revisar el twitter, y saludar a mis followers. Después, compartí las fotos de la casa en facebook, casi medio minuto despues de subirlas, mi madre ya le había dado me gusta a todas. Entonces, habíamos elegido bien la casa.
Miré de nuevo mi reloj, ya era casi la hora de la llegada de Aitana. Pagué el café y salí hacia la zona de llegada de los autobuses. Me senté en un banco y regresé a Penny Lane, todos mis amigos conocen mi obsesión con el cuarteto de Liverpool. 
Apenas 40 segundos antes de que terminara la canción pude escuchar a lo lejos la voz de Aitana.
-¡CRIIIIIIIIIISTINAAAAAA!-Me quite uno de los cascos y me giré, allí estaba, con la camiseta que nos compramos en San Francisco.
-HIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP-dije mientras corría hacia ella, cualquiera que nos viera pensaría que llevabamos años sin vernos.
-Dios, ¡fue increíble! Fun tiene un directo impresionante. Es como.. ¡Ah, Dios, no te sé decir!-Dice mientras nos acercamos a la salida de la estación de autobuses.
-¿Y de lo de la editorial?-Digo entre risas.- Porque veo que bien te lo has pasado un rato.
-No lo sé, ya sabes como son estas cosas. Mucha formalidad al principio, te llaman están pendientes, hasta que les mandas el manuscrito, que es cuando empiezas a dudar si lo leerán.
-Ya, y luego es cuando te llaman te dicen que les ha encantado pero que no creen que cuaje, ¿otra vez, cariño?-Dije mientras metía sus maletas en el interior del maletero de mi coche.
-Sí, esto es muy dificil...-Dijo entrando en el coche.
-Ya, igual que conseguir pasar un casting... O te dicen "next" en toda la cara, o te dicen que ya te llamarán, y sinceramente, no se que es más humillante...
-Yo tampoco, pero bueno, Jenn nos dijo que esos temas son dificiles... Y bueno, lo mío, quizá no lo estoy intentando lo suficiente...
-Bueno, Tana.-Dije cortando la conversación, mientras entrabamos en casa.-Vamos a cambiar de tema.
-Sí, por favor, voy a acabar deprimida. ¿Cómo va la mudanza?
-Va, que es bastante. El otro día estuve avanzando un poco, pero nada, sola es mucho. Vinieron Surya y Erika a echarme una mano. Y es lo que está hecho. Ayer quise haber hecho algo más.. pero fui a ver a Jenn, lo está pasando fatal... y volví a casa tarde.
-Bueno, no pasa nada. Si eso ahora voy haciendo yo ahora algo, cuando estes trabajando.-Dijo mientras miraba dentro de la nevera.-Y compra tambien hay que hacer.
-Ya, cuando salga del restaurante paso, ¿vale?
-Vale. Bueno, ¿pizza o chino?
-Chino, ya sabes, tallarines y pollo.
-Ok.
Llamó y en seguida estaba en casa el repartidor con el pedido. Desde luego de la eficacia no nos podiamos quejar. Al acabar de comer, volví a salir de casa y fui caminando hacia el restaurante. Echaba de menos, mucho, los paseos por Zamora, bueno, un paseo en definitiva...
Llegué al trabajo y me puse el uniforme. Tenía por delante otro magnífico día de hamburguesas y estudiantes de alguna carrera alternativa. 
Aproximadamente a las seis de la tarde, entró en el local un chico con el pelo castaño y unos ojos negros, muy profundos. Tube la suerte de que estaba en mi cuadrante del local. Ultimamente todos los monos se sentaban en el de Sam...
Me acerqué a el y con la mejor de mis sonrisas, pregunté:
-Hola, ¿qué vas a tomar?
-Pues, la verdad, no lo sé. ¿Qué me recomiendas?
-Sinceramente, el café con leche, y si quieres comer algo... Emm, ¿la haburguesa de queso?.-Dije dudosa.
-Vale, entonces un café con leche y la hamburguesa con queso.
-Perfecto. Ahora mismo te lo traigo.
Le llevé el pedido y seguí con el resto de las mesas. Después de un rato ví que me miraba de vez en cuando. Aun que seguramente no sería a mi, ¿quién me iba a mirar pudiendo mirar a Samantha?
-Perdona, ¿puedes traerme la cuenta?-Dijo levantando la mano.
-Sí, aquí tienes, 4,75, mas propina.-Dije riendo.
-Pues aquí tienes. Un sitio genial.
Se levantó de la mesa y se marchó. Cuando me fije en la nota del restaurante, vi que había escrito algo: Era su numero de telefono. Buena propina, desde luego. Lo genial que se había vuelto el día con el allí y se tenía que marchar...
-Cristina, me parece muy bien que quieras trabajar más, pero el sueldo seguirá siendo el mismo.-Dijo Al mientras limpiaba un vaso detrás de la barra.
-Vale, ya me voy.
Me deshice de la bandeja y salí del local. Por el camino a casa entre en el supermercado de la calle. Compré lo que creí sería necesario para unas dos semanas. Cuando llegué a casa, coloqué todo en el montacargas del edificio y me dedique a revisar el buzón. Mientras subía la escalera sumisa en las facturas y publicidad de descuentos me choqué con una chica nueva.
-¡Ay, perdona! Estaba en las cartas.-Dije disculpandome.
-No te preocupes. Soy Eleanor, encantada.-Dijo mientras me daba dos besos.
-Yo soy Cristina. Del tercero, ¿te ayudo con eso?-Dije señalando las cajas.
-Si no te importa...-Dijo cediendome una de ellas.
Cuando llegamos a su piso deje la caja y me despedí de ella, todavía me quedaba otro piso más. Y uno de los fallos de nuestro edificio era la carencia de ascensor. Llegué a casa y saludé a Aitana.
-Ya estoy aquí.-Dije alargando la i.
-Hola, estoy en mi dormitorio.
-¡Madre mia! Qué hagilidad. Has avanzado un monton. Además tambien está listo el estudio. Entonces, ya hemos acabado oficialmente, ¿no?
-Bueno, me ha ayudado Jenn, pasó y se quedó para ayudarme. Y sí, estamos oficialmente instaladas.-Dijo remarcando el oficialmente.
-Vamos recogiendo lo de la compra. He comprado para dos semanas.
-Sí, la del mes hay que ir con el coche, si no es imposible...
-Si podemos el lunes nos acercamos.¿Sabes? Ha venido una chica nueva.
-¿En serio? Jo, ya podía venir algún chico...
-¡Eh! Que tu ya tienes al tuyo... Y además, Josh es Josh. Quién pudiera...
-Ya bueno, pero casi no le veo...
-Le verías más, si en vez de recorrerte el país para dar en mano el manuscrito... ¿no crees, cielo?-dije cuando vi que me estaba pasando.
-Es verdad.. y si no es eso es que el tiene que rodar, bueno, esta noche está en el show de Ellen.
-Pues vamos a verle.-Dije intentando esconder la sorpresa que le tenía preparada.
-Vale.-Dijo mientras encendía la tele.-Tía, noticias de España.
-¿Si?¿Qué dicen?-Dije mientras preparaba la ensalada, hoy un poco más, íbamos a tener visita.
-"José Bretón ha salido hoy de la carcel tras cuatro años en prisión."-Escuche decir a la presentadora.
-Vamos no me jodas, quema a sus hijos y solo cumple cuatro años, a veces pienso que hicimos bien viniendonos aquí...-Dije cabreada mientras ponía la mesa junto a Aitana.
Acabó el telediario y comenzo el show de Ellen. Justo en ese momento, llamaron a la puerta. Cuanto estaba tardando... 
-Aitana abre, porfa.
-Vooooooy.-Dijo hacia a la puerta-¡¡JOSH!!
-Hola cariño.-Y despues, silencio, imaginadlo.
-Hola, Josh. Yo tambien vivo aquí, ¿sabes?-Dije acercándome a el.
-Hola retra.-Dijo abrazandome, era raro que mis dos mejores amigos estubieran juntos... ¿A quine elegiría si pasaba algo? Sería raro.
Nos pusimos a cenar y en la tele se oyó a Ellen preguntar a Josh sobre la chica con la que se le había visto las dos ultimas semanas, Josh, dijo muy sinceramente que era su mejor amiga, es decir, yo. Pero no le creían, porque en una de las fotos me abrazaba. Yo lo había pasado mal por cosas y el estubo ahí cuando lo necesite. Por suerte sacarón una foto y nos ahorraron a todos bastante tensión.
-Bueno chicos, ¿vemos una peli?
-Vale, Desayuno con diamantes.-Dijo Aitana metiendo el DVD en el reproductor del salón.
Nos sentamos en el sofá y empezamos a ver la película. Ellos se pasaron la noche abrazados, les quiero mucho, a los dos, pero odio cuando me recuerdan lo sola que estoy. Al acabar la peli, nos despedimos y ellos entraron en la habitación de Aitana.
-No quiero escuchar nada raro, ¿vale?
-No te preocupes, cielo.-Dijo Josh.
Me metí en mi habitación y por la ventana vi al chico del restaurante abrazado a Eleanor, olvidaré la idea de llamarle...