Deep in the meadow
under the willow
A bed of grass
a soft green pillow
Lay down your head
and close your eyes
and when they open
the sun will rise
Here it's safe
and here it's warm
Desde que leyera por primera vez Los Juegos Del Hambre, no conseguía dormirme si no era con la canción de Sting en mi oídos. Me recoste en la cama y mandé el ultimo WA del día a mi hermana. Sé perfectamente que suena raro, ella los leía con ocho horas de diferencia. Ellas los leía a las siete de la mañana cuando pronto o a las ocho de la mañana, cuando ya estaba en el bus camino del insti. Bajé el volumen de la música y me dormí. Esa fue una noche rápida y placentera, de las que hacía tiempo que no tenía.
La luz de la mañana me sacudió en la cara. La luz, y la imagen del reloj marcando las 10 y media de la mañana ¡IMPOSIBLE! Tenía solo media hora para vestirme, desayunare y atravesar la ciudad en coche para ir a recoger a Aitana, mi compañera de piso, que tambien era española. No lo pensé, vaqueros, sudadera, converse y las llaves, y una coleta, tenía el pelo fatal... Por el camino recibí un mensaje: "Cris, llego 15 min tarde, he pinchado una rueda".
No estaba mal, al menos, podria beber un café en el starbucks de la estación. Llegué a la estación y entré en el Starbucks, café bombón. Conecte mis cascos y me perdí en la voz de Kurt Cobain, como odiaba mi madre que les escuchara... Aproveché para revisar el twitter, y saludar a mis followers. Después, compartí las fotos de la casa en facebook, casi medio minuto despues de subirlas, mi madre ya le había dado me gusta a todas. Entonces, habíamos elegido bien la casa.
Miré de nuevo mi reloj, ya era casi la hora de la llegada de Aitana. Pagué el café y salí hacia la zona de llegada de los autobuses. Me senté en un banco y regresé a Penny Lane, todos mis amigos conocen mi obsesión con el cuarteto de Liverpool.
Apenas 40 segundos antes de que terminara la canción pude escuchar a lo lejos la voz de Aitana.
-¡CRIIIIIIIIIISTINAAAAAA!-Me quite uno de los cascos y me giré, allí estaba, con la camiseta que nos compramos en San Francisco.
-HIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIP-dije mientras corría hacia ella, cualquiera que nos viera pensaría que llevabamos años sin vernos.
-Dios, ¡fue increíble! Fun tiene un directo impresionante. Es como.. ¡Ah, Dios, no te sé decir!-Dice mientras nos acercamos a la salida de la estación de autobuses.
-¿Y de lo de la editorial?-Digo entre risas.- Porque veo que bien te lo has pasado un rato.
-No lo sé, ya sabes como son estas cosas. Mucha formalidad al principio, te llaman están pendientes, hasta que les mandas el manuscrito, que es cuando empiezas a dudar si lo leerán.
-Ya, y luego es cuando te llaman te dicen que les ha encantado pero que no creen que cuaje, ¿otra vez, cariño?-Dije mientras metía sus maletas en el interior del maletero de mi coche.
-Sí, esto es muy dificil...-Dijo entrando en el coche.
-Ya, igual que conseguir pasar un casting... O te dicen "next" en toda la cara, o te dicen que ya te llamarán, y sinceramente, no se que es más humillante...
-Yo tampoco, pero bueno, Jenn nos dijo que esos temas son dificiles... Y bueno, lo mío, quizá no lo estoy intentando lo suficiente...
-Bueno, Tana.-Dije cortando la conversación, mientras entrabamos en casa.-Vamos a cambiar de tema.
-Sí, por favor, voy a acabar deprimida. ¿Cómo va la mudanza?
-Va, que es bastante. El otro día estuve avanzando un poco, pero nada, sola es mucho. Vinieron Surya y Erika a echarme una mano. Y es lo que está hecho. Ayer quise haber hecho algo más.. pero fui a ver a Jenn, lo está pasando fatal... y volví a casa tarde.
-Bueno, no pasa nada. Si eso ahora voy haciendo yo ahora algo, cuando estes trabajando.-Dijo mientras miraba dentro de la nevera.-Y compra tambien hay que hacer.
-Ya, cuando salga del restaurante paso, ¿vale?
-Vale. Bueno, ¿pizza o chino?
-Chino, ya sabes, tallarines y pollo.
-Ok.
Llamó y en seguida estaba en casa el repartidor con el pedido. Desde luego de la eficacia no nos podiamos quejar. Al acabar de comer, volví a salir de casa y fui caminando hacia el restaurante. Echaba de menos, mucho, los paseos por Zamora, bueno, un paseo en definitiva...
Llegué al trabajo y me puse el uniforme. Tenía por delante otro magnífico día de hamburguesas y estudiantes de alguna carrera alternativa.
Aproximadamente a las seis de la tarde, entró en el local un chico con el pelo castaño y unos ojos negros, muy profundos. Tube la suerte de que estaba en mi cuadrante del local. Ultimamente todos los monos se sentaban en el de Sam...
Me acerqué a el y con la mejor de mis sonrisas, pregunté:
-Hola, ¿qué vas a tomar?
-Pues, la verdad, no lo sé. ¿Qué me recomiendas?
-Sinceramente, el café con leche, y si quieres comer algo... Emm, ¿la haburguesa de queso?.-Dije dudosa.
-Vale, entonces un café con leche y la hamburguesa con queso.
-Perfecto. Ahora mismo te lo traigo.
Le llevé el pedido y seguí con el resto de las mesas. Después de un rato ví que me miraba de vez en cuando. Aun que seguramente no sería a mi, ¿quién me iba a mirar pudiendo mirar a Samantha?
-Perdona, ¿puedes traerme la cuenta?-Dijo levantando la mano.
-Sí, aquí tienes, 4,75, mas propina.-Dije riendo.
-Pues aquí tienes. Un sitio genial.
Se levantó de la mesa y se marchó. Cuando me fije en la nota del restaurante, vi que había escrito algo: Era su numero de telefono. Buena propina, desde luego. Lo genial que se había vuelto el día con el allí y se tenía que marchar...
-Cristina, me parece muy bien que quieras trabajar más, pero el sueldo seguirá siendo el mismo.-Dijo Al mientras limpiaba un vaso detrás de la barra.
-Vale, ya me voy.
Me deshice de la bandeja y salí del local. Por el camino a casa entre en el supermercado de la calle. Compré lo que creí sería necesario para unas dos semanas. Cuando llegué a casa, coloqué todo en el montacargas del edificio y me dedique a revisar el buzón. Mientras subía la escalera sumisa en las facturas y publicidad de descuentos me choqué con una chica nueva.
-¡Ay, perdona! Estaba en las cartas.-Dije disculpandome.
-No te preocupes. Soy Eleanor, encantada.-Dijo mientras me daba dos besos.
-Yo soy Cristina. Del tercero, ¿te ayudo con eso?-Dije señalando las cajas.
-Si no te importa...-Dijo cediendome una de ellas.
Cuando llegamos a su piso deje la caja y me despedí de ella, todavía me quedaba otro piso más. Y uno de los fallos de nuestro edificio era la carencia de ascensor. Llegué a casa y saludé a Aitana.
-Ya estoy aquí.-Dije alargando la i.
-Hola, estoy en mi dormitorio.
-¡Madre mia! Qué hagilidad. Has avanzado un monton. Además tambien está listo el estudio. Entonces, ya hemos acabado oficialmente, ¿no?
-Bueno, me ha ayudado Jenn, pasó y se quedó para ayudarme. Y sí, estamos oficialmente instaladas.-Dijo remarcando el oficialmente.
-Vamos recogiendo lo de la compra. He comprado para dos semanas.
-Sí, la del mes hay que ir con el coche, si no es imposible...
-Si podemos el lunes nos acercamos.¿Sabes? Ha venido una chica nueva.
-¿En serio? Jo, ya podía venir algún chico...
-¡Eh! Que tu ya tienes al tuyo... Y además, Josh es Josh. Quién pudiera...
-Ya bueno, pero casi no le veo...
-Le verías más, si en vez de recorrerte el país para dar en mano el manuscrito... ¿no crees, cielo?-dije cuando vi que me estaba pasando.
-Es verdad.. y si no es eso es que el tiene que rodar, bueno, esta noche está en el show de Ellen.
-Pues vamos a verle.-Dije intentando esconder la sorpresa que le tenía preparada.
-Vale.-Dijo mientras encendía la tele.-Tía, noticias de España.
-¿Si?¿Qué dicen?-Dije mientras preparaba la ensalada, hoy un poco más, íbamos a tener visita.
-"José Bretón ha salido hoy de la carcel tras cuatro años en prisión."-Escuche decir a la presentadora.
-Vamos no me jodas, quema a sus hijos y solo cumple cuatro años, a veces pienso que hicimos bien viniendonos aquí...-Dije cabreada mientras ponía la mesa junto a Aitana.
Acabó el telediario y comenzo el show de Ellen. Justo en ese momento, llamaron a la puerta. Cuanto estaba tardando...
-Aitana abre, porfa.
-Vooooooy.-Dijo hacia a la puerta-¡¡JOSH!!
-Hola cariño.-Y despues, silencio, imaginadlo.
-Hola, Josh. Yo tambien vivo aquí, ¿sabes?-Dije acercándome a el.
-Hola retra.-Dijo abrazandome, era raro que mis dos mejores amigos estubieran juntos... ¿A quine elegiría si pasaba algo? Sería raro.
Nos pusimos a cenar y en la tele se oyó a Ellen preguntar a Josh sobre la chica con la que se le había visto las dos ultimas semanas, Josh, dijo muy sinceramente que era su mejor amiga, es decir, yo. Pero no le creían, porque en una de las fotos me abrazaba. Yo lo había pasado mal por cosas y el estubo ahí cuando lo necesite. Por suerte sacarón una foto y nos ahorraron a todos bastante tensión.
-Bueno chicos, ¿vemos una peli?
-Vale, Desayuno con diamantes.-Dijo Aitana metiendo el DVD en el reproductor del salón.
Nos sentamos en el sofá y empezamos a ver la película. Ellos se pasaron la noche abrazados, les quiero mucho, a los dos, pero odio cuando me recuerdan lo sola que estoy. Al acabar la peli, nos despedimos y ellos entraron en la habitación de Aitana.
-No quiero escuchar nada raro, ¿vale?
-No te preocupes, cielo.-Dijo Josh.
Me metí en mi habitación y por la ventana vi al chico del restaurante abrazado a Eleanor, olvidaré la idea de llamarle...
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